Si este miércoles te explicábamos la brillante idea de los billetes para quejarse de la corrupción y de la crisis/estafa que se vive en España, este jueves te contamos una historia aún más fascinante.
Una persona anónima cuelga cada cierto tiempo un mensaje de 20 metros de largo en una montaña de Tenerife, junto a una autopista muy transitada y con caravanas. Las sentencias varían de tematica, pero, como afirma el autor en un vídeo que enlazamos al final, predomina el “provocar un optimismo, una sonrisa, buscar una manera de que el gris de todos los días deje de ser un poco gris”.
Una persona anónima cuelga cada cierto tiempo un mensaje de 20 metros de largo en una montaña de Tenerife, junto a una autopista muy transitada y con caravanas. Las sentencias varían de tematica, pero, como afirma el autor en un vídeo que enlazamos al final, predomina el “provocar un optimismo, una sonrisa, buscar una manera de que el gris de todos los días deje de ser un poco gris”.

